Sal con vino

sal de vi

La bodega Abadía de Retuerta ha recuperado una receta francesa para elaborar sal con vino, un producto que nació por casualidad hace siglos.
La receta surgió un poco por accidente en el puerto francés de Liburne, principal salida hacia el Reino Unido de los vinos de Burdeos.
Las botas de madera en las que iban los vinos de Burdeos en los siglos XVI se agrietaban e incluso se rompían, y el vino manchaba otros productos que transportaban en sus bodegas, como la sal.
La sal manchada de vino no se podía vender y los marineros la regalaban a Valentine Corner, mujer del tabbernero del puerto de Liburne.
La cocinera añadió especias a esta sal con vino, para dar un toque diferente a sus platos, por el color y aroma de esta peculiar sal.
Ahora, siglos después, el asesor bordelés de la bodega, Pascal Delbeck, ha recuperado la receta de esta cocinera y ha creado «Los Robís de Valentine«, unas sales con vino.
Macerando vinos de Abadía de Retuerta con «flor de sal» procedente de la isla francesa de Ré, se elaboran tres tipos de sales.
Una de ellas se mezcla con un vino procedente 100% de uva de la variedad syrah, Sal de Vino Pago de la Garduña, otra con un vino de la variedad Tempranillo, Sal de Vino Pago de Negralada, y la tercera con cabernet sauvignon, Sal de Vino Pago de Valdebellón.
Delbeck ha aportado un toque de especias secreto a la receta, adaptadas a cada variedad de sal con vino.
Estas sales se venden en botellas de 320 gramos y en frasco de 90.
La bodega Abadia Retuerta, es un proyecto iniciado en 1996 por el enólogo francés Pascal Delbeck, en una superficie unas 700 hectáreas, de las cuales cerca de 210 de viñedo, la mayor parte de la variedad tempranillo, la principal en la zona de la Ribera del Duero. La bodega en sí ocupa cerca de 10.000 metros cuadrados de la antigua abadía y tiene capacidad para casi 5.000 botas.

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