Els altres Montsant, Revista cupatges

Nos reunimos en el Cett para catar 7 vinos poco conocidos pero muy interesantes de la DO Montsant. Ramón Roset, Carola Sitjas, Xavier Bassa y Blanca Ozcáriz comparten con nosotros esta cata de los «Otros Montsants»
Esta vez hemos preferido catar y hablar de vinos que seguro no son los más emblemáticos ni los más conocidos de la DO Montsant, pero tampoco los más caros. Nos hemos reunido en el Cett para catar vinos a ciegas de bodegas pequeñas y de cooperativas que le pueden dar mucho placer por poco dinero.
Calpino 2013 , de Mas de l’Abundància:
El único vino blanco que hemos catado. De Calpino 2013 es un vino hecho con garnachas blancas de una finca centenaria del Masroig.
La Carola ha destacado «la versatilidad y las notas de hinojo y anisadas».
El Xavi la aportación de «fruta blanca, como la pera, y también los toques anisados y balsámicos». La Blanca ha encontrado «tila, menta y mantegas». Y el Ramón lo ha encontrado agradable en nariz destacando sus balsámicos y almíbares. En resumen, un vino que por su precio (entre 8 y 9 euros) os puede hacer disfrutar mucho, pero vais con cuidado, se elaboran menos de 800 botellas!
Ulldemolins 2013 , de la Cooperativa d’Ulldemolins:
Un vino joven de garnacha negra de 600 metros de altitud. Todos los catadores han coincidido en destacar que se trata de un vino joven sin ningún defecto, con notas de frutas del bosque y bastante especiado (especies muy comunes en las garnachas negras). Tiene una cierta complejidad por ser un vino joven de menos de 5 euros. El Ramón destaca la fruta roja y la frescura…»es un vino fácil», comenta. La Blanca y el Xavi han encontrado también «notas de tierra húmeda y de seta, aparte de las pimientas». Ha sorprendido, después de la cata, descubrir su precio… unos 4,7 euros.
Miloca 2013 , Vendrell-Rived:
«Miloca: Pájaro del orden de los estrigiformes, de la familia de los estrígidos (Aegolius funereus), con las partes superiores pardas y las inferiores blanquecinas, discos faciales grandes y marcados y los dedos cubiertos de plumas blancas». Vamos por trabajo, lo que en castellano diríamos «lechuza».
Un cariño proveniente de suelo granítico (poco frecuente en la zona) de una bodega de Solivella, Vendrell-Rived. Una variedad con la acidez más marcada quizás por el tipo de suelo, se ha comentado, ya que dificulta más la maduración de la uva. Todo el mundo ha coincidido en que le falta todavía algo de botella, pero que en pocos meses estará perfecto para beberlo. Según Xavi, «fruta negra tipo moras, algo confitadas». Para la Blanca ha sido uno de los mejores. «Me gusta mucho este vino, le encuentro cenizas, pastillas «juanola», complejidad, y la acidez mejorará en pocos días más de botella».
Otra vez, sorpresa al ver que su precio no llega a los 10 euros.
Joana 2013 , Celler Sant Rafel:
Vino tinto joven de una pequeña bodega situada en Passanant de la Teixeta (quizá conoceréis su Solpost), que se nos presenta con una etiqueta llamativa, joven, atrevida, bien hecha. Al catar la unanimidad se evidencia. Un vino muy fresco, con fruta pero también con flores, y con ligeros aromas vegetales. La Carola destaca «es un vino para el día a día. Sin complejos, limpio, fresco, saborizado. Un pelo secante pero con fruta roja abundante». «Noto olivada y ciertas notas herbáceas, me gusta», comenta Ramón. Todos coinciden en destacarlo, sin tener las pretensiones de los vinos 100 puntos Parker, como un vino exquisito, para hacer fiesta, por cada día. Por supuesto, el vino tiene un precio de venta al público de aproximadamente 6 euros. Todavía nos gusta más al saberlo.
La Madre de Pascona 2012 :
Cambiamos de registro y catamos un vino, de garnacha tinta, con una larga crianza en barricas de roble francés. La madre de Pascona es un vino complejo, tostado, con vainillas y especias pero con presencia de fruta roja. Ramon Roset constata que «es un vino dulce, con unos taninos dulces, y con frutas rojas tipo fresas y frambuesas». Para la Carola «tiene un tanino marcado pero sin toques verdosos, y pienso que le falta botella para acabar de redondearse. Al mismo tiempo es fresco y tiene una buena acidez».
La Blanca destaca las especias y los aromas de vainilla de la crianza, le gusta a pesar de notarse bastante la madera. «Mejorará seguro en botella, un buen vino», reconoce. Xavier destaca «la fruta negra madura, higos y jarrones. Un vino complejo».
Cairats Selección 2012 , de la Bodega Cairats:
Un vino hecho con Sansón y garnacha, de una bodega situada en el municipio de Darmós. Con una crianza de 12 meses en barricas de roble francés. Etiqueta sorprendente, con un dorado con relieve como si fuera una tinta más o un «stamping» resaltando el nombre del vino. Al catar acordamos por unanimidad todos los catadores que es un vino con potencial de guarda, y que todavía le quedan años. Inicialmente, fruta negra y aromas tostados de la crianza. Un vino que necesita decantarse. La Carola destaca los confitados, tanto en nariz como en boca. Ramón destaca su complejidad, «tiene muchas cosas, muchos matices». Xavier destaca «un buen equilibrio entre los aromas primarios y los de la crianza». La Blanca destaca su fruta negra y que «van saliendo matices mientras se va abriendo, fruta, especias, confituras…».
Bri 2010 , Bodega de la Era:
Un vino hecho con garnacha negra (53%), samsó (29%) y cabernet sauvignon (18%). Un vino ecológico (con certificación CCPAE) con 12 meses de barrica de roble francés, de una pequeña bodega situada en el Mas de les Moreres, en Cornudella de Montsant. Volvemos a estar de acuerdo en que el Bri 2010 es la mejor opción para cerrar la cata. Potente pero elegante. Con complejidad. Otro vino con una larga vida, con buena acidez y muchos matices. La Blanca destaca «la complejidad. Un vino de terrero, con potencia, fruitosidad y unos tostados agradables.» El Ramón las «notas dulces, igual que los taninos. Noto especias, tostados, pero también fruta y notas de decapse». «Es un vino muy llamativo, y diría que muy gastronómico. El acompañante perfecto para cualquier plato contundente. Arroces, guisados, carnes de caza…», añade la Carola.
En resumen, un comité en el que hemos podido catar el otro Montsant, el más desconocido, el que pasa más desapercibido, las de las pequeñas bodegas, pero auténticas, que hacen el trabajo bien hecho. Buenos vinos a buenísimos precios, para facilitar su acceso a todos. Porque después de catar nos damos cuenta de que quien no bebe vino es porque no quiere. Larga vida en El Montsant.

Han catado los vinos:
Xavier Bassa, sommelier
Carola Sitjas, sommelier
Blanca Ozcáriz, enóloga
Ramon Roset, analista sensorial

Sergi Cortés, Cupatges

fuente: lagares

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